Trabajo desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), un enfoque que permite comprender cómo los pensamientos, emociones y conductas influyen tanto en el bienestar personal como en la dinámica de la relación de pareja.
En terapia individual, el proceso es reflexivo y personalizado, orientado a aliviar el malestar emocional, fortalecer recursos internos y desarrollar herramientas prácticas para enfrentar los desafíos cotidianos con mayor claridad y confianza.
En terapia de pareja, el trabajo se realiza con ambos miembros, acompañándolos en momentos de conflicto, crisis, distanciamiento o cuando la relación se encuentra en un punto decisivo. Es frecuente que uno de los dos impulse la idea de asistir a terapia, y ese punto de partida también es válido. El espacio terapéutico está pensado para que ambos puedan sentirse escuchados, comprendidos y respetados.
El proceso se enfoca en mejorar la comunicación, identificar patrones que generan malestar, gestionar emociones intensas y favorecer conversaciones más conscientes y honestas. Más que buscar culpables, el objetivo es comprender la dinámica de la relación y abrir caminos de cambio que permitan tomar decisiones más claras y saludables, ya sea para fortalecer el vínculo o para transitar procesos difíciles con mayor cuidado emocional.
Mi objetivo es ofrecer un espacio seguro, estructurado y empático, donde las personas puedan reflexionar, reconectar con sus recursos y avanzar hacia conductas más sanas y coherentes con su bienestar emocional, tanto para la terapia individual y en pareja