Me alegra que hayas decidido pedir ayuda, es un primer paso fundamental para empezar a sentirte mejor. Te propongo que hagamos un equipo, entre ambos podemos identificar qué necesitas, cuáles son tus fortalezas y cómo salir de tu problema.
Si te cuesta establecer o mantener relaciones significativas, repites los mismos errores y no sabes cómo evitarlo, haz tenido alguna pérdida importante y sientes que no lo superas, tienes problemas para manejar tu rabia o tu angustia, falta de confianza, o dificultades para concentrarte en tus estudios o trabajo, quiero ofrecerte un espacio seguro y cercano donde puedas contarme qué te pasa y explorar temas que son difíciles de abordar, sin juzgarte y a tu ritmo.
No importa por qué llegaste aquí, estoy para ayudarte, no estás solo o sola en tu problema. Espero poder acompañarte en tu proceso terapéutico.