La medicina geriátrica se encarga de evaluar a pacientes mayores de 60 años o con menor edad pero que presente múltiples enfermedades y tratamientos. El objetivo es ajustar los tratamientos a las necesidades particulares de cada paciente y evitar los efectos adversos e interacciones que estos puedan tener entre sí (polifarmacia).
Por otra parte, nos encargamos de promover y favorecer un envejecimiento activo y saludable, previniendo enfermedades y condiciones que son frecuentes en el proceso de envejecer.
Así también, buscamos enfermedades o condiciones que son frecuentes en el paciente mayor, que por lo general se pasan por alto o se asumen "normal para la edad" pero que tienen consecuencias importantes en los pacientes.
Manejamos todas las patologías frecuentes del adulto mayor y en caso de ser necesario, derivamos a los especialistas para que hagan los ajustes y recomendaciones según corresponda.
En suma, actúamos como médicos de cabecera y trabajamos con un equipo interdisciplinario para lograr el mayor bienestar posible de nuestro paciente mayor.